Nefelibata
Poeta recién llegado
Corazón memorioso
Jamás pude borrar de mis labios esa vieja huella
que dejó marcada a fuego tu beso de amor;
Ni dejó de vibrar mi corazón por la lágrima de dolor
que desprendió de tus ojos en la despedida la tarde aquella;
Cayendo sobre mi alma, como la gota de lluvia en la laguna,
se abrió en abanico su energía en ondulación
como queriendo alcanzar en lo profundo de mi corazón
lo que en un futuro seria pasado, sin duda alguna.
No pude borrar de mi, ni dejar de sentirlo hermoso
cada segundo a tu lado que se asemejaba a una hora;
y cada hora que era un segundo aun mi corazón atesora;
y es que jamás dejó de pensarte mi corazón memorioso.
Jamás pude borrar de mis labios esa vieja huella
que dejó marcada a fuego tu beso de amor;
Ni dejó de vibrar mi corazón por la lágrima de dolor
que desprendió de tus ojos en la despedida la tarde aquella;
Cayendo sobre mi alma, como la gota de lluvia en la laguna,
se abrió en abanico su energía en ondulación
como queriendo alcanzar en lo profundo de mi corazón
lo que en un futuro seria pasado, sin duda alguna.
No pude borrar de mi, ni dejar de sentirlo hermoso
cada segundo a tu lado que se asemejaba a una hora;
y cada hora que era un segundo aun mi corazón atesora;
y es que jamás dejó de pensarte mi corazón memorioso.
Última edición: