novohispano
Poeta asiduo al portal
Enfermizo, toqué a tu habitación
enfermo de caricias y pasión
que tan solo pensaba hallar la cura
en la muerte, o mirando tu figura
Despeinada llevabas una rosa
y estabas tan divina y tan hermosa
Que nunca en el planeta vio un espejo
tal silueta, y tal rostro en su reflejo
Y al abrirme coqueta y reservada
te veías tan linda y delicada
Que no pude después de saludarte
contenerme, y corrí pronto a besarte
Y al tenerte en mis brazos consentida
no pude resistirme y te hice mía