Solo quiero escribir,
cristalizar la cuna de mi lengua,
evaporarme entre mis versos
y extender mi Luz
en la pausa que retiene
el reino de tu silencio
Desterrar el alma en cada poema
Alzarme en turbulenta oscuridad
sobre tus labios
Ser tinta de cristal,
Timón de sirena
en el mar de tu boca
Verterme toda
en la conjunción de vértigos
que provoca la fascinación
de enarbolar tu fuego primario
Sólo quiero escribir,
tocarte en roce sempiterno;
mirarnos sin tener que decir
Amarte así,
hasta que el infinito
deshaga en la tozudez de mi aliento