Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Estuve dentro de su ser
Su placer fue mi seducción,
El mío; todo lo que quiso ser,
Pudo destruirme su pasión,
Pude haberme dejado destruir,
Nunca sabré si me amo
En cada alucinante acto seductivo
Ella era el erotismo más ansiado,
Yo el instrumento del placer evocado,
Ella el sensualismo que se deja ser deseado.
En la oscuridad un gemido,
Rompían el umbral del silencio
La respiración sobre lo amado,
Entre ellos el éxtasis; su universo.
Como un bosquejo de palabras interminables,
En mi mente la amo en las infinitas horas,
En que me toco mencionándola en murmullo,
Estos versos son mi orgullo.
La noche me pregunta por ella
Por su sensualidad a flor de luna
Cuando hacíamos el amor en la playa
Y enternecida decía soy tuya.
Y vienen hacia mí las olas
En su reencuentro con el pasado
Estas conmigo y sin mi asolas
Pero muero por estar a tu lado.
¿Qué haces cuando eres tu prisión?
Cuando mueres una y otra vez por su amor
Si no entiende el desconsolado corazón
¿Que el amor que no te ama solo es dolor?
Miserable, si soy un miserable,
Por amar aquello que me entristecía
Por amar una mujer incuestionable,
Y no a sus actos de cobardía.
Si fuera otro el que le mentía
Al que le dijese, amar es una ironía,
Si la amaba me fingía,
Su mismo placer me destruía.