Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mordiendo mis labios
consiento tu recuerdo
bebiendo a sorbos cada pincelada,
que mi memoria te ha guardado.
Mordiendo mi boca,
me sorprendo despierto
y la sonrisa se asoma cómplice,
como cuando tus labios eran mi pecado.
Mordiendo tus labios,
me atrapo en suavidad cogiéndolos,
y recuerdo quejidos invitantes
que desde tus faldas susurraban.
Sinuoso y mordiéndolos
se manifestó mi sensualidad,
que se ha quedado atrapada,
entre los gustos de mis labios...
consiento tu recuerdo
bebiendo a sorbos cada pincelada,
que mi memoria te ha guardado.
Mordiendo mi boca,
me sorprendo despierto
y la sonrisa se asoma cómplice,
como cuando tus labios eran mi pecado.
Mordiendo tus labios,
me atrapo en suavidad cogiéndolos,
y recuerdo quejidos invitantes
que desde tus faldas susurraban.
Sinuoso y mordiéndolos
se manifestó mi sensualidad,
que se ha quedado atrapada,
entre los gustos de mis labios...