ana karenina
Poeta recién llegado
A veces estás aquí, otras allá.
Antes te sentí cerca, ahora tan lejos,
pues te perdí y no te encuentro;
dónde te habré dejado, no recuerdo
ni el lugar ni el momento.
Y te busco sin descanso
entre el ayer y el mañana
en el cajón de la mesilla,
entre la ropa mojada,
los papeles y los libros;
debajo de la cama,
por caminos recorridos
con las suelas ya gastadas
bajo la lluvia pretérita,
entre horas olvidadas,
en canciones con jirones,
sobre sonrisas pasadas.
Y al fin, aleluya,te hallo
donde menos lo espero
como el instante primero
en que tropezamos
y tu ilusión y mi alma cayeron
juntas y abrazadas al suelo.
Allí, donde no debías estar.
Allí, donde jamás te hubiese buscado.
En el caos.
Antes te sentí cerca, ahora tan lejos,
pues te perdí y no te encuentro;
dónde te habré dejado, no recuerdo
ni el lugar ni el momento.
Y te busco sin descanso
entre el ayer y el mañana
en el cajón de la mesilla,
entre la ropa mojada,
los papeles y los libros;
debajo de la cama,
por caminos recorridos
con las suelas ya gastadas
bajo la lluvia pretérita,
entre horas olvidadas,
en canciones con jirones,
sobre sonrisas pasadas.
Y al fin, aleluya,te hallo
donde menos lo espero
como el instante primero
en que tropezamos
y tu ilusión y mi alma cayeron
juntas y abrazadas al suelo.
Allí, donde no debías estar.
Allí, donde jamás te hubiese buscado.
En el caos.