coral
Una dama muy querida en esta casa.
Empalidece el alma
Ya empalidece el alma,
ya se perdió la magia,
que hacia dar color al alba
ya no anidan las aves en el nido,
¡ya retorna de nuevo aquel suplicio!
que hacia dar color al alba
ya no anidan las aves en el nido,
¡ya retorna de nuevo aquel suplicio!
La mente, en un sólo punto fijo
y los amores tan soñados,
quedarán como ese nido... abandonados,
sin quien les de vida en dulces cantos.
El negro hollín cubriendo los tejados,
la chimeneas no vomitarán el humo blanco,
anuncio... de un lindo hogar alimentado,
del fuego de un amor, ahora consumido.
Ya no florecen rosas en el huerto,
de sed muriendo un ave,
el agua de la fuete se ha secado
y amarillos los verdes pastizales, se han quedado
sin esa vida, que adornara el campo,
¡Hoy empalidece mi alma!
el afán por tu amor... ya no me alcanza;
me iré caminado a otras fronteras,
para darle color de nuevo al alba.
Prudencia Arenas
Coral