Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Lidia
No puedo borrar de mí, la voz que ha sido grabada,
del sonido que escuché, cuando estaba allí parada.
Una enfermera gentil, sábana blanca estiraba,
al acercarme escuché, que en tus miedos tu cantabas.
Me acerqué y te pregunté, confusa y medio azorada,
¿Cómo podías cantar, él tango que tú cantabas?
Me dijiste casi lento, que no era de alegría,
pero que cuando cantabas, tu cuerpo se complacía.
Pensé en ese momento, cuantas cosas no entendía,
No te llegué ha conocer, como tu siempre creías.
PD: Lo que a veces nos parece loco, o fuera de lugar en otras personas resulta ser una liberación.
Perdón por tantos secretos escondidos que no siempre se pueden entender a tiempo.
Mary Mura 24-8-13
No puedo borrar de mí, la voz que ha sido grabada,
del sonido que escuché, cuando estaba allí parada.
Una enfermera gentil, sábana blanca estiraba,
al acercarme escuché, que en tus miedos tu cantabas.
Me acerqué y te pregunté, confusa y medio azorada,
¿Cómo podías cantar, él tango que tú cantabas?
Me dijiste casi lento, que no era de alegría,
pero que cuando cantabas, tu cuerpo se complacía.
Pensé en ese momento, cuantas cosas no entendía,
No te llegué ha conocer, como tu siempre creías.
PD: Lo que a veces nos parece loco, o fuera de lugar en otras personas resulta ser una liberación.
Perdón por tantos secretos escondidos que no siempre se pueden entender a tiempo.
Mary Mura 24-8-13