• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Nocturno a Rosario (Dueto Manuel Acuña y Geber Pérez)

ojicafes

Poeta que considera el portal su segunda casa
NOCTURNO A ROSARIO
(Manuel Acuña y Geber Pérez)

Pues bien, yo necesito
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto,
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.


Entiendo lo que sientes
con toda esa ilusión
pero a este corazón
al que has llegado tarde
son en vano los alardes
que le haces con empeño
a ser correspondido
ahora mismo tengo dueño
entiendo lo sufrido
no sigas más ¡por Dios!


De noche cuando pongo
mis sienes en la almohada,
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada,
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.


Los sueños no te impiden
soñar con quien tú quieras,
distantes, qué triste realidad,
imposibles, así son la quimeras
juntos no es posibilidad
en mis sueños tú no estás
no hay regla establecida
entiende, a otro amor
le he entregado mi vida
¡Calla! por favor.


Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos;
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás;
y te amo, y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.


No te empeñes en amores
que no es la insistencia
ni el maldito capricho
con que se gana el cariño.
Se acrecienta el dolor
con la daga del desprecio
busca tu alma gemela
no lo llenes de sin sabores
por piedad, que no te duela
te doy un beso de amigos.


A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo
y mi alma no te olvida,
¡qué quieres tú que yo haga
pedazo de mi vida;
qué quieres tú que yo haga
con este corazón!


Resignante a quererme
entierra mi recuerdo
no siembres en los yermos
ni profanes mi conciencia
crepita en los avernos
implacable indiferencia.
No implores a los dioses
con ofrendas en crisol
a las flores en mis huertos
no les hace falta el sol.


Y luego que ya estaba
concluido el santuario,
la lámpara encendida
tu velo en el altar,
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...


Cómo has podido hacerlo
si nada me ata a ti
creo que es una locura
no seas insensato
lo que hasta ahora hiciste
no es nada grato.
El velo ya me lo han quitado
estando presente Dios
ha sido mi enamorado
¡nos amamos los dos!


Yo quiero que tú sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías;
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías
que ya no sé ni dónde
se alzaba el porvenir.


No sacrifiques tu vida
ni te desveles por mí
no vale la pena…
escúchame, te puedes morir.
Ciertamente la esperanza
es lo último que muere
que no es para mí tu bonanza
a ti como a mí nos hiere
el saberlo de tus labios
y ser yo quien tú prefieres.


¡Qué hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo.
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos, un alma sola,
los dos, un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Dios!

Si tanto crees en Dios
no la involucres a ella
sabes cuánto la quiero
son tus noches tan negras
y ella es la luz que te guía.
Tampoco consideres fracaso
por no realizar tus sueños
no es tu vida un ocaso
dile lo mucho que la amo
y que le mando un abrazo.


¡Figúrate qué hermosas
las horas de la vida!
¡Qué dulce y bello el viaje
por una tierra así!
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida,
y al delirar en eso
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no más por ti.


No hagas una locura
por esa espina clavada,
déjaselo al tiempo
verás que todo se cura,
encontraras a tu amada
…por una bajeza
no pierdas la cordura
mantén en tu ser la nobleza
si dices tanto amarme
déjame ser feliz.

Bien sabe Dios que ése era
mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mí placer;
¡bien sabe Dios que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
en el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!

Solo Dios sabe
por qué nos separó,
no me crucé en tu camino
tomamos rumbos distintos
así era nuestro destino,
tú siguiendo mis pasos
pensando y soñando conmigo
ilusiones de besos y abrazos,
yo, como un mendigo
sin ofrecerte amor y cariño.


Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡adiós por la última vez,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores,
mi lira de poeta,
mi juventud, adiós!

No prives al alma
del amor de un solo golpe
tienes todo por delante
amor es cuando dos son uno solo.
Tú mismo creaste un mundo
en el que puedes quedarte solo
Atrapado en tu propio infierno
si no me olvidas será tu calvario
retumbará en tus oídos
como en la iglesia
y su campanario…
¡Adiós¡




MANUEL ACUÑA Y Geber Pérez.
 
Hermosos versos que has sabido enhebrar junto a la extraordinaria inspiración de este gran poeta mexicano,sensible al amor,como lo fue Manuel Acuña.Nocturno a Rosario, un poema que queda como ejemplo de ese gran amor que en su tiempo disfrutó hasta morir por ella.Te felicito mi querido amigo.Placer leer tu maravillosa obra.Besos...
 
Me encanto como mezclaste tu poema con el de Manuel Acuña que me encanta. Te felicito en verdad pues te quedo maravilloso y conmovedor. Un placer leerte. Te dejo Reputacion.
Me encanta el Nocturno a Rosario de Manuel Acuña y tus versos son muy hermosos.
 
Hermosos versos que has sabido enhebrar junto a la extraordinaria inspiración de este gran poeta mexicano,sensible al amor,como lo fue Manuel Acuña.Nocturno a Rosario, un poema que queda como ejemplo de ese gran amor que en su tiempo disfrutó hasta morir por ella.Te felicito mi querido amigo.Placer leer tu maravillosa obra.Besos...
Besos amiga.
 
Atrás
Arriba