alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
toc toc !no hay nadie!
Qué triste me siento
cuando entro al foro
y edito mis poemas
y dejo mis comentarios a sus poemas
y dejo mensajes privados
Y nadie me responde
Es como si me hubiera muerto
!Razón no la sé!
Quiero que sepan
Que siguen en mi corazón
=No me hagan caso
hoy estoy más triste que otros días=
Alicia Pérez Hernández
Tu ausencia dulce ali
Tu larga ausencia me golpea
la sien izquierda.
Tu larga ausencia me raya
el corazón de punta a punta.
Tu larga ausencia me roba
el mar de la tranquilidad.
Tu larga ausencia me azota,
cual látigo, el interior,
hecho ascuas.
¿De qué me sirven tus palabras?
Tu larga ausencia -atroz lejanía-
seca los trigales de mi labranza.
¿De qué me sirve tu vistoso decir,
si el milagro no se realiza
-el agua en vino-?
Tu larga ausencia encrespa los mares
de mi tierra.
¿De qué me sirve estar bajo la acacia
amándote, diciéndote palabras rizadas,
dándoles mimo a tus montes
de lirios y azucenas,
besando tus labios de grana?
-suplicio de imaginación exaltada-.
¿De qué me sirve, dime, linda azteca,
bajo la sombra de un haya tumbado,
imaginándome tu boca en mi boca?
Tu ausencia me condena,
tu ausencia mi ali el pecho
me encarcela.
¿No eres tú, mi linda flor,
el néctar de mi condena?
¿No eres tú, mi linda azteca,
la luz de mi celda carcelera?
-estar y no estar:
existente paradoja-.
-No pierdo la fe espero por ti dulce ali-
-Salvador salgomanzano 16-3-12- Úbeda-
Qué triste me siento
cuando entro al foro
y edito mis poemas
y dejo mis comentarios a sus poemas
y dejo mensajes privados
Y nadie me responde
Es como si me hubiera muerto
!Razón no la sé!
Quiero que sepan
Que siguen en mi corazón
=No me hagan caso
hoy estoy más triste que otros días=
Alicia Pérez Hernández
-No es la pluma la que escribe es el alma-
Tu larga ausencia me golpea
la sien izquierda.
Tu larga ausencia me raya
el corazón de punta a punta.
Tu larga ausencia me roba
el mar de la tranquilidad.
Tu larga ausencia me azota,
cual látigo, el interior,
hecho ascuas.
¿De qué me sirven tus palabras?
Tu larga ausencia -atroz lejanía-
seca los trigales de mi labranza.
¿De qué me sirve tu vistoso decir,
si el milagro no se realiza
-el agua en vino-?
Tu larga ausencia encrespa los mares
de mi tierra.
¿De qué me sirve estar bajo la acacia
amándote, diciéndote palabras rizadas,
dándoles mimo a tus montes
de lirios y azucenas,
besando tus labios de grana?
-suplicio de imaginación exaltada-.
¿De qué me sirve, dime, linda azteca,
bajo la sombra de un haya tumbado,
imaginándome tu boca en mi boca?
Tu ausencia me condena,
tu ausencia mi ali el pecho
me encarcela.
¿No eres tú, mi linda flor,
el néctar de mi condena?
¿No eres tú, mi linda azteca,
la luz de mi celda carcelera?
-estar y no estar:
existente paradoja-.
-No pierdo la fe espero por ti dulce ali-
-Salvador salgomanzano 16-3-12- Úbeda-
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