Lorena.
Poeta asiduo al portal
Me enriedo de tu calma, tus miradas,
me arrojo a la paz de tus pupilas;
la emoción que ellas implantan,
el sentir que nace lentamente en mi,
ese suspiro que te busca a ti.
Te buscó en mi realidad, pero estás distante,
te veo... me ves, sonríes y sonrío,
nuestras miradas parecen eclipsarse por instantes eternos,
tu perfume me enloquece, me enamora,
despierta esas sensaciones que creí jamás,
podría sentir al ver a un hombre como tú...
Creí que el tiempo jugaría con este sentir,
y rompería mi alma, mi corazón,
con ese puñal abrupto que heridas abrió;
dolores, profundos e incurables,
que hoy ya no están...
Pero que permanecen en mi memoria,
y solo me hacen recordar que siempre hay alguien,
que podrá curarme de ese intenso sufrir,
y es... cuando apareciste tú... sonriente,
la ilusión que crece en mi corazón.
me arrojo a la paz de tus pupilas;
la emoción que ellas implantan,
el sentir que nace lentamente en mi,
ese suspiro que te busca a ti.
Te buscó en mi realidad, pero estás distante,
te veo... me ves, sonríes y sonrío,
nuestras miradas parecen eclipsarse por instantes eternos,
tu perfume me enloquece, me enamora,
despierta esas sensaciones que creí jamás,
podría sentir al ver a un hombre como tú...
Creí que el tiempo jugaría con este sentir,
y rompería mi alma, mi corazón,
con ese puñal abrupto que heridas abrió;
dolores, profundos e incurables,
que hoy ya no están...
Pero que permanecen en mi memoria,
y solo me hacen recordar que siempre hay alguien,
que podrá curarme de ese intenso sufrir,
y es... cuando apareciste tú... sonriente,
la ilusión que crece en mi corazón.
Última edición: