Lope
Poeta adicto al portal
El cielo cae en una tempestad disparatada,
cae al suelo con una fuerza obscena.
Entre tus ojos, entre tus nadas,
van las gotas de cielo rosando tu piel morena.
Se dispersan las olas de tus labios náufragos,
perdido en la isla de tu pecho descubierto.
Descubro el tesoro de tus lagos
y aún que vaya mar a dentro, siempre llego a buen puerto.
No encuentro ese verso vagabundo,
que se pierde entre los segundos.
No encuentro yo tu beso profundo,
ese que me dejo a la deriva, sin rumbo.
Pero que voy a hacer con estas letras distorsionadas,
qué hacer conmigo mismo, si en el abismo peor es nada.
No sé, quizá volar en mi mente y no regresar,
o vivir para amarte.
cae al suelo con una fuerza obscena.
Entre tus ojos, entre tus nadas,
van las gotas de cielo rosando tu piel morena.
Se dispersan las olas de tus labios náufragos,
perdido en la isla de tu pecho descubierto.
Descubro el tesoro de tus lagos
y aún que vaya mar a dentro, siempre llego a buen puerto.
No encuentro ese verso vagabundo,
que se pierde entre los segundos.
No encuentro yo tu beso profundo,
ese que me dejo a la deriva, sin rumbo.
Pero que voy a hacer con estas letras distorsionadas,
qué hacer conmigo mismo, si en el abismo peor es nada.
No sé, quizá volar en mi mente y no regresar,
o vivir para amarte.