ludmila
Poeta veterano en el portal
Esta es una historia
que no sé cómo termina
por que todavía no sé
como comienza
Es una historia conectada
a la yema de los dedos,
a la sangre,
a los huesos
y a la ilusión de un mundo
que enalteció los registros
del alma y los del cuerpo.
El hielo adosado a los huesos,
el pasado anestesiado,
despertaron de golpe
y a hurtadillas.
Es la historia
de un mundo silencioso
que dio un salto.
Se trepó a la cima
de todos los centros congelados
y cayó estrepitosamente,
con dolor y con llanto.
Disolviendo fríos
y negros escondites,
horadando huellas antiguas
de abandono,
pero también humedeciendo
las superficies resecas,
poniendo miel a un mundo amargo,
y sobretodo
devolviéndome el sueño perdido,
las bondades de la caricia amada.
Era necesaria la caída
para devolverme
la ilusión de lo humano
que no sé cómo termina
por que todavía no sé
como comienza
Es una historia conectada
a la yema de los dedos,
a la sangre,
a los huesos
y a la ilusión de un mundo
que enalteció los registros
del alma y los del cuerpo.
El hielo adosado a los huesos,
el pasado anestesiado,
despertaron de golpe
y a hurtadillas.
Es la historia
de un mundo silencioso
que dio un salto.
Se trepó a la cima
de todos los centros congelados
y cayó estrepitosamente,
con dolor y con llanto.
Disolviendo fríos
y negros escondites,
horadando huellas antiguas
de abandono,
pero también humedeciendo
las superficies resecas,
poniendo miel a un mundo amargo,
y sobretodo
devolviéndome el sueño perdido,
las bondades de la caricia amada.
Era necesaria la caída
para devolverme
la ilusión de lo humano