y no la volví a ver
La que un día me mirara con ojos color de plata
Verdes que brillaban por el sol
Aquella tarde inolvidable, trigueña la tierna mulata.
La que a veces veía sola
Presurosa y tempestiva
Como una musa perdida, imperturbable y dulce
Como el alba de mi pueblo cálida y tranquila.
La que un día vi riendo
Viva y apacible dueña
Del suspiro acogedor que en mi surgía
Con la aurora de la tarde en lejanía
La que veía seria
Titubeante, pensativa
Cautivante y alejada
Ignorante de mi hipnosis, que ansioso la miraba.
La que vi y no me veía
En la que me hubiera perdido
Como en mis sueños, como en mi pueril utopía
En la imaginación, en mi lejanía
La que recorrió mi mente y se apodero de todo
De los de antaño y de los nuevos
Los recuerdos de mi vida fueros de ella
La que pensé muchas noches, tantas tardes, mucho tiempo
La que no volví a ver
Tan sencilla que hermosa me atrapaba
Ella, próxima y tan lejana
Inaccesible y distante, para mí, inmaculada.
La que un día me mirara con ojos color de plata
Verdes que brillaban por el sol
Aquella tarde inolvidable, trigueña la tierna mulata.
La que a veces veía sola
Presurosa y tempestiva
Como una musa perdida, imperturbable y dulce
Como el alba de mi pueblo cálida y tranquila.
La que un día vi riendo
Viva y apacible dueña
Del suspiro acogedor que en mi surgía
Con la aurora de la tarde en lejanía
La que veía seria
Titubeante, pensativa
Cautivante y alejada
Ignorante de mi hipnosis, que ansioso la miraba.
La que vi y no me veía
En la que me hubiera perdido
Como en mis sueños, como en mi pueril utopía
En la imaginación, en mi lejanía
La que recorrió mi mente y se apodero de todo
De los de antaño y de los nuevos
Los recuerdos de mi vida fueros de ella
La que pensé muchas noches, tantas tardes, mucho tiempo
La que no volví a ver
Tan sencilla que hermosa me atrapaba
Ella, próxima y tan lejana
Inaccesible y distante, para mí, inmaculada.
