Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
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volaron cajones llenos de rabia
bajo el cielo sin luna
cantaba un ruiseñor
frente la nostalgia de los días
¿cómo amaneció hoy?
la pregunta se queda sin respuesta
si tuviera que decir la verdad
diría que no amanecí para nada
porque ni siquiera me fui a dormir
y encima me preguntan cómo amanecí...
pues no tengo más descanso
desde que lo vi - desde que oí
una guitarra que parecía un arpa
con el sonido de violonchelo...
el sol se enloqueció
oscureció el cielo gris
cargado de frustración
y cayeron sus lágrimas
a la tierra de mi pobre corazón
yo me tiré desde el precipicio
a un abismo desconocido del amor -
sin ser correspondida
ni siquiera pudiendo llegar
a donde su presencia borraría por siempre mi dolor
¡porque no sé dónde está...!
el mundo se levantó para correr detrás del viento -
y yo me quedé sin poder hacer nada
pues hundida en mi sentimiento y desesperada
no sabía qué hacer
tomé un cuchillo
uno de esos de la cocina
con los que cortaba el pan -
y me abrí las venas para morir a fuego lento -
con el amor en la mano
y el corazón sediento
desde el ordenador la música suave
una caricia para los oídos
hasta mi mente nublada
llegaba desde muy lejos
y bailaba mi alma una danza de muerte
mientras las sombras se me acercaban...
lo último que vi
fue su rostro más querido -
por el cual siempre he vivido
y que en el final se ha convertido
en el motivo de mi adiós...
el último sonido
que mis orejas escucharon
fue el llanto apasionado de su guitarra
y el canto solitario del viento nocturno
mi última canción de cuna...
estrellas que brillaron
tan de pronto al verme partir -
una por una cayeron
desde el firmamento
y se perdieron en la mar...
silencio negrísimo - apagada la luna
ya nunca le voy a cantar
a mis golondrinas el nombre de la rosa...
no voy a ver el río unirse al océano
sentir el dolor quebrante por haber querido
sin merecer - porque me había ido
a donde nadie me pueda encontrar
ahora estoy más lejos de él que en la vida fugaz -
pues que no permita el destino
que me siga - todavía
todo en su tiempo...
yo me adelanté para no sufrir más -
pero en vez de matar el dolor
me maté a mí misma...
[16/09/2013]
volaron cajones llenos de rabia
bajo el cielo sin luna
cantaba un ruiseñor
frente la nostalgia de los días
¿cómo amaneció hoy?
la pregunta se queda sin respuesta
si tuviera que decir la verdad
diría que no amanecí para nada
porque ni siquiera me fui a dormir
y encima me preguntan cómo amanecí...
pues no tengo más descanso
desde que lo vi - desde que oí
una guitarra que parecía un arpa
con el sonido de violonchelo...
el sol se enloqueció
oscureció el cielo gris
cargado de frustración
y cayeron sus lágrimas
a la tierra de mi pobre corazón
yo me tiré desde el precipicio
a un abismo desconocido del amor -
sin ser correspondida
ni siquiera pudiendo llegar
a donde su presencia borraría por siempre mi dolor
¡porque no sé dónde está...!
el mundo se levantó para correr detrás del viento -
y yo me quedé sin poder hacer nada
pues hundida en mi sentimiento y desesperada
no sabía qué hacer
tomé un cuchillo
uno de esos de la cocina
con los que cortaba el pan -
y me abrí las venas para morir a fuego lento -
con el amor en la mano
y el corazón sediento
desde el ordenador la música suave
una caricia para los oídos
hasta mi mente nublada
llegaba desde muy lejos
y bailaba mi alma una danza de muerte
mientras las sombras se me acercaban...
lo último que vi
fue su rostro más querido -
por el cual siempre he vivido
y que en el final se ha convertido
en el motivo de mi adiós...
el último sonido
que mis orejas escucharon
fue el llanto apasionado de su guitarra
y el canto solitario del viento nocturno
mi última canción de cuna...
estrellas que brillaron
tan de pronto al verme partir -
una por una cayeron
desde el firmamento
y se perdieron en la mar...
silencio negrísimo - apagada la luna
ya nunca le voy a cantar
a mis golondrinas el nombre de la rosa...
no voy a ver el río unirse al océano
sentir el dolor quebrante por haber querido
sin merecer - porque me había ido
a donde nadie me pueda encontrar
ahora estoy más lejos de él que en la vida fugaz -
pues que no permita el destino
que me siga - todavía
todo en su tiempo...
yo me adelanté para no sufrir más -
pero en vez de matar el dolor
me maté a mí misma...
[16/09/2013]
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