Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
Ni las nubes allende el horizonte
paraninfo de un aguacero copioso
ahogará la luz de tu recuerdo
ni la suave lozanía de tus montes.
En la lluvia refrescaré la huella
de mis manos sobre tus orillas carnosas,
sobre la planta de tus pies rendidos,
o en las líneas de tus manos presurosas.
En cambio tú; en la tristeza relegada
enjugarás la pena con mis versos heridos
ahogando de estertores los latidos
de tu viudo corazón constreñido.
Y lloverá copioso en tu tejado
cada invierno de tus años venideros
Y no será la luz la calme tu destino
ni la sed, la tinta que desangra mi cariño.
JDz.
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