Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Triste lluvia que caes
sobre almas desoladas,
que lloran sus derrotas
en cruzadas olvidadas.
Triste lluvia que empañas
los cristales del destino,
sin dejar ver nuevos pasos
a lo largo del camino.
Triste lluvia que enlutas
ese sol de la esperanza,
opacando nuestros sueños
en los charcos de añoranza.
Triste lluvia que me llenas
de esta cruel melancolía,
que acrecienta este dolor
y humedece mi agonía.