Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Agotado el papel
Te escribo con alas enjilgadas
con nidos desprovistos
con libertades y acrobacias
aleteando entre vapores vegetales,
luego agotado en la madera, cual herida,
te escribo en la savia, mi dios de amor
y busco tu fragancia en la piel de una mañana
envuelta de eucaliptos, toda vos, de palabras
huidas de mis manos para hallarte
para tocarte con húmedos ruidos
escritos en azules oraciones vagabundas
entre idiomas de luces sostenidas
como pájaros sanguíneos;
te escribo sin nada que me hiera,
en mi balanza de mares entibiados
sobre la costumbre del rumboso idilio
te escribo y te busco, tú, más alta y rebelde
y creo ser feliz por desangrar mi paz
toda hacia vos, en mis cartas derramada.
Te escribo con alas enjilgadas
con nidos desprovistos
con libertades y acrobacias
aleteando entre vapores vegetales,
luego agotado en la madera, cual herida,
te escribo en la savia, mi dios de amor
y busco tu fragancia en la piel de una mañana
envuelta de eucaliptos, toda vos, de palabras
huidas de mis manos para hallarte
para tocarte con húmedos ruidos
escritos en azules oraciones vagabundas
entre idiomas de luces sostenidas
como pájaros sanguíneos;
te escribo sin nada que me hiera,
en mi balanza de mares entibiados
sobre la costumbre del rumboso idilio
te escribo y te busco, tú, más alta y rebelde
y creo ser feliz por desangrar mi paz
toda hacia vos, en mis cartas derramada.
Última edición: