Isidoro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que sabrosa ilusión suave
a esta vista añeja, desmayada,
zurcida a ti, tal "pluma de ave"
absorta yace entera, bien clavada.
Años fueron, solo un día
a tácito poder me enamoraste,
abriendo este deseo que me porfía,
cerrando aquel desdén que disipaste.
Y sigo enamorado ¡igual que un niño!
¡mi vida me engatusas, zalamera!
fundidos en aromas de cariño...
hacemos el amor ¡cual vez primera!
¿Acaso el amor se torna viejo?
te arropo entre mis brazos fuertemente,
el fuego que arde aun siendo añejo;
y unimos nuestros labios eternamente.
(EL AMOR ES LO ÚNICO QUE NO MUERE JAMAS)
-Registrado-
Última edición: