Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre la noche y el día
hay un puentecito de plata.
La luna lo ha construido
desde mi puerta a tu casa.
Barandas de caracolas
quise ponerle yo al puente,
con dos farolas de estrellas
y un espejo por corriente.
Donde tu amor y el mío
se miraran cada día.
Más auroras de desengaños
con sus mantos nos cubrían.
La luna, se va alejando
Llega el sol de la mañana
y solo queda las sombras
entre mi puerta y tu casa.