ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un ángel bajo del cielo
y a pecar me invito
en tan singular pecado
de su gloria me convidó,
probar fruto prohibido
bajos instintos despertó
y mientras más lo tomaba
juro que más me gustaba.
Era tan dulce y sabroso
disfrutar fruto deseado
rico, dulce y sabroso,
aún siendo pecaminoso.
Era una unión inusual
amantes apasionados
entre un simple mortal
y criatura angelical.
No existe explicación
era ardiente y fogosa
un volcán en erupción
de figura impetuosa.
Ahí, no supe que era mejor
¿La gloria de ese amor
o ese fuego infernal
emanado de pasión carnal?
porque en esa confusión
además de mi corazón
también perdí el alma,
la sensatez y la razón.
y a pecar me invito
en tan singular pecado
de su gloria me convidó,
probar fruto prohibido
bajos instintos despertó
y mientras más lo tomaba
juro que más me gustaba.
Era tan dulce y sabroso
disfrutar fruto deseado
rico, dulce y sabroso,
aún siendo pecaminoso.
Era una unión inusual
amantes apasionados
entre un simple mortal
y criatura angelical.
No existe explicación
era ardiente y fogosa
un volcán en erupción
de figura impetuosa.
Ahí, no supe que era mejor
¿La gloria de ese amor
o ese fuego infernal
emanado de pasión carnal?
porque en esa confusión
además de mi corazón
también perdí el alma,
la sensatez y la razón.
Última edición: