Estefanía André Feijoó
Poeta recién llegado
Inspirada por esa tenue luz que ilumina mi habitación
dejando destellos de oscuridad a mi alrededor
Inspirada por la llama que alumbra mi mirada,
tan lejana como el fulgor del sol.
Así me encuentro esta madrugada,
respirando silencio, sintiendo palpitar mis sueños,
luchando por alejarse de mis pensamientos.
Sin embargo esa utopía que en mi interior anida,
se adueña de mis deseos, y me atrapa durante el día,
creando el camino que me lleva al alba,
el cual me acerca veloz al sol, pudiendo alcanzar su fuego
deslumbrándome de ilusión.
Pues solo esa travesía me llena de energía
para gritarle al viento todo lo que siento.
Sin embargo prefiero susurrárselo al aire
que ahora se adueña de las aves de mi cielo,
seres que en pasado, futuro y presente,
me enseñan a volar mecida por el tiempo,
pues solo él me otorga incertidumbre
y a mis sueños ofrece realidad como alimento.
Y así siento la calma que percibo al plasmar
un secreto que flota en mi mente,
sobre superficie de océanos de paz.
Y es que es el silencio y la quietud del movimiento,
lo que hace mágica la madrugada,
invitándome a hacer palpables mis palabras.
Y es que es el transcurso de las horas del alba
lo que me hace consciente del surgir de un nuevo día,
en el que de nuevo el sol en su lejanía
le ofrece calor a mi alma,
despertando mis manos entumecidas
que ahora oscilan bajo el reposo
del aliento de una madrugada,
acariciando con versos la oscuridad
que siempre me iluminará al caminar.
Porque solo hay un sol que de madrugada
me ayuda a cerrar los ojos para poder despertar.
Estefanía André Feijoó.
dejando destellos de oscuridad a mi alrededor
Inspirada por la llama que alumbra mi mirada,
tan lejana como el fulgor del sol.
Así me encuentro esta madrugada,
respirando silencio, sintiendo palpitar mis sueños,
luchando por alejarse de mis pensamientos.
Sin embargo esa utopía que en mi interior anida,
se adueña de mis deseos, y me atrapa durante el día,
creando el camino que me lleva al alba,
el cual me acerca veloz al sol, pudiendo alcanzar su fuego
deslumbrándome de ilusión.
Pues solo esa travesía me llena de energía
para gritarle al viento todo lo que siento.
Sin embargo prefiero susurrárselo al aire
que ahora se adueña de las aves de mi cielo,
seres que en pasado, futuro y presente,
me enseñan a volar mecida por el tiempo,
pues solo él me otorga incertidumbre
y a mis sueños ofrece realidad como alimento.
Y así siento la calma que percibo al plasmar
un secreto que flota en mi mente,
sobre superficie de océanos de paz.
Y es que es el silencio y la quietud del movimiento,
lo que hace mágica la madrugada,
invitándome a hacer palpables mis palabras.
Y es que es el transcurso de las horas del alba
lo que me hace consciente del surgir de un nuevo día,
en el que de nuevo el sol en su lejanía
le ofrece calor a mi alma,
despertando mis manos entumecidas
que ahora oscilan bajo el reposo
del aliento de una madrugada,
acariciando con versos la oscuridad
que siempre me iluminará al caminar.
Porque solo hay un sol que de madrugada
me ayuda a cerrar los ojos para poder despertar.
Estefanía André Feijoó.
::