LuKaS
L'enfant terrible
~LuKaS~ & Mar_
Quisiera ser la espuma que acaricia tus olas
y ser la brisa matinal que mece tu figura,
ahogando en tu cintura los besos de mi boca;
la hoguera que irradia tu mirada enciende la bahía
donde erigen las colinas de mis desnudas playas,
allí esperan que las atrapen los brazos de tus olas;
el viento me sofoca, me hunde en tu bravura,
se vuelca mi llanura a tu mar que la provoca.
El mar enfurecido se rompe sobre tu cuerpo,
que se ondula entre mis labios sedientos.
Salados son los besos que bañan suavemente,
mis ganas, tu deseo, de estrellarte en mi roca;
cumpliendo los designios febriles de poseernos,
nos hemos entregado al placer completamente.
Apasionadas se fusionan tu boca con la mía
y con mi lengua marítima recorro tu bahía,
para apagar el fuego de nuestros deseos,
que nos consume bajo el puente de las olas.
Fundir mi lecho vivo hasta casi evaporarte,
nadar bajo tu vientre agotándose el oxígeno,
aferrarme a tu cuerpo y en él asfixiarme;
como pez te sentirás entre las olas de pasiones
y podrás navegar en la profundidad de mi vientre,
hasta quedar extasiado de poseerme;
arremete tu pasión líquida contra mi muelle,
el eco de sus maderos no se hace esperar:
azota salvajemente tu cautivante imponencia.
Mi oleaje espumante penetra en tu dársena,
donde amarro con fuerza mis caricias y besos,
que resguardo de la tormenta en tu seguro puerto.
El alba nos encuentra evaporando el agua;
el sol ha decido consumir nuestros cuerpos
y encendidos en la orilla hacemos solo uno;
La noche fue vencida por la luz encendida
de tu faro caprichoso que brillaba en mi orilla,
donde tú y yo, detuvimos el tiempo;
desnuda estás, durmiendo en mi playa,
yo aún sin sentidos, te sueño eternamente:
tormenta, tu cuerpo, tus islas; me aferro,
pero mi último beso, lo dejo volar a tu frente.
Quisiera ser la espuma que acaricia tus olas
y ser la brisa matinal que mece tu figura,
ahogando en tu cintura los besos de mi boca;
la hoguera que irradia tu mirada enciende la bahía
donde erigen las colinas de mis desnudas playas,
allí esperan que las atrapen los brazos de tus olas;
el viento me sofoca, me hunde en tu bravura,
se vuelca mi llanura a tu mar que la provoca.
El mar enfurecido se rompe sobre tu cuerpo,
que se ondula entre mis labios sedientos.
Salados son los besos que bañan suavemente,
mis ganas, tu deseo, de estrellarte en mi roca;
cumpliendo los designios febriles de poseernos,
nos hemos entregado al placer completamente.
Apasionadas se fusionan tu boca con la mía
y con mi lengua marítima recorro tu bahía,
para apagar el fuego de nuestros deseos,
que nos consume bajo el puente de las olas.
Fundir mi lecho vivo hasta casi evaporarte,
nadar bajo tu vientre agotándose el oxígeno,
aferrarme a tu cuerpo y en él asfixiarme;
como pez te sentirás entre las olas de pasiones
y podrás navegar en la profundidad de mi vientre,
hasta quedar extasiado de poseerme;
arremete tu pasión líquida contra mi muelle,
el eco de sus maderos no se hace esperar:
azota salvajemente tu cautivante imponencia.
Mi oleaje espumante penetra en tu dársena,
donde amarro con fuerza mis caricias y besos,
que resguardo de la tormenta en tu seguro puerto.
El alba nos encuentra evaporando el agua;
el sol ha decido consumir nuestros cuerpos
y encendidos en la orilla hacemos solo uno;
La noche fue vencida por la luz encendida
de tu faro caprichoso que brillaba en mi orilla,
donde tú y yo, detuvimos el tiempo;
desnuda estás, durmiendo en mi playa,
yo aún sin sentidos, te sueño eternamente:
tormenta, tu cuerpo, tus islas; me aferro,
pero mi último beso, lo dejo volar a tu frente.
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