Mariale Reinoso
Poeta recién llegado
Extraño hablarte,
besarte , acariciarte,
verte a los ojos y decirte que te quiero,
extraño tocar tus maños y entrelazarlas con las mías.
Extraño que las puntas de tus dedos recorran mi cuerpo,
extraño sentirte y hacer que tu respiración y la mía se vuelvan una.
Ironía de la vida tenerte tan cerca y a la vez tan lejos,
peleando con la distancia, cuando ella debe ser nuestra aliada.
Pidiéndole al tiempo nos permita recordar el hecho de podernos
pertenecer aunque sea solo en nuestros recuerdos.
Culpando al destino, por no darnos la oportunidad de poder estar juntos;
ese mismo insensible que hace que el ahora se vuelva imposible,
el culpable de que cada día que pasa mi cuerpo y mi alma te necesite.
Tu destino insensato has hecho que llegue a la conclusión
que nuestra historia nunca podrá ser escrita para que la conozcan,
quedara simplemente empolvada en el olvido.
besarte , acariciarte,
verte a los ojos y decirte que te quiero,
extraño tocar tus maños y entrelazarlas con las mías.
Extraño que las puntas de tus dedos recorran mi cuerpo,
extraño sentirte y hacer que tu respiración y la mía se vuelvan una.
Ironía de la vida tenerte tan cerca y a la vez tan lejos,
peleando con la distancia, cuando ella debe ser nuestra aliada.
Pidiéndole al tiempo nos permita recordar el hecho de podernos
pertenecer aunque sea solo en nuestros recuerdos.
Culpando al destino, por no darnos la oportunidad de poder estar juntos;
ese mismo insensible que hace que el ahora se vuelva imposible,
el culpable de que cada día que pasa mi cuerpo y mi alma te necesite.
Tu destino insensato has hecho que llegue a la conclusión
que nuestra historia nunca podrá ser escrita para que la conozcan,
quedara simplemente empolvada en el olvido.