LuKaS
L'enfant terrible
Quiero erigir un mundo
donde las personas sean libres
y todo el tiempo piensen
en amar a los demás;
sin preocupaciones que temer,
que nada les quite el sueño
que nunca pasen hambre
pero que tengan una huerta,
que sus dioses sean de piedra
madera, clorofila, carne y huesos,
aire, agua, tierra y fuego,
y que sus gobernantes sean ciervos
personas nobles y de valores
seres iluminados, gentiles
que la humildad
y el amor por el otro
sean un placer
que la pobreza no exista
que la limpieza domine
que el aire sea puro
que los únicos vicios sean arte
poesía, pintura, música,
regar las plantas,
leer un libro, escribir otro
tallar dibujos ...
que de noche enciendan lámparas
de colores vivos y tenues
que haya luz en la ciudad
y cerca de una colina,
un fogón comunitario
donde la oscuridad los rodee
y deban estar cerca del otro
alrededor de las brasas
de esos leños...
mirándose las caras
oyendo sus historias
tocando sus guitarras
los perros a la orilla,
y que sus hijos llegaran
y solo vieran tranquilidad;
que las tecnologías sean libres
y limpias...
que tengan coronas de oro y plata
-todos por igual-
y TVs de cristal
donde solo pasen cuadros;
que hablemos con la mirada
y yo no tenga que escribir este poema.
quiero erigir un mundo
donde tenga tiempo de llorar
por una hoja marchita
por la flor pisada
por el ave muerta;
donde los poemas se escriban
de a una línea a la vez
y haya un lienzo en la pared
donde todos con pincel
escribamos un poema infinito,
otro lienzo más para continuar
la obra de otra persona
como hacerle bigotes a La Gioconda
pero que quedaran bonitos;
donde las mujeres sean sagradas
y los hombres caballerosos
donde el sexo sea un secreto
de dos amantes eternos,
y que hagamos un puente a la luna
con cristales semitransparentes
y un museo adorne sus muros;
un mundo con tanta fraternidad
que las rosas no tengan espinas;
un mundo sin horarios,
sin prisa alguna
un mundo donde
yo no los aburra
con lo largo de este poema,
que podría estar escrito,
en el lienzo colosal.
donde las personas sean libres
y todo el tiempo piensen
en amar a los demás;
sin preocupaciones que temer,
que nada les quite el sueño
que nunca pasen hambre
pero que tengan una huerta,
que sus dioses sean de piedra
madera, clorofila, carne y huesos,
aire, agua, tierra y fuego,
y que sus gobernantes sean ciervos
personas nobles y de valores
seres iluminados, gentiles
que la humildad
y el amor por el otro
sean un placer
que la pobreza no exista
que la limpieza domine
que el aire sea puro
que los únicos vicios sean arte
poesía, pintura, música,
regar las plantas,
leer un libro, escribir otro
tallar dibujos ...
que de noche enciendan lámparas
de colores vivos y tenues
que haya luz en la ciudad
y cerca de una colina,
un fogón comunitario
donde la oscuridad los rodee
y deban estar cerca del otro
alrededor de las brasas
de esos leños...
mirándose las caras
oyendo sus historias
tocando sus guitarras
los perros a la orilla,
y que sus hijos llegaran
y solo vieran tranquilidad;
que las tecnologías sean libres
y limpias...
que tengan coronas de oro y plata
-todos por igual-
y TVs de cristal
donde solo pasen cuadros;
que hablemos con la mirada
y yo no tenga que escribir este poema.
quiero erigir un mundo
donde tenga tiempo de llorar
por una hoja marchita
por la flor pisada
por el ave muerta;
donde los poemas se escriban
de a una línea a la vez
y haya un lienzo en la pared
donde todos con pincel
escribamos un poema infinito,
otro lienzo más para continuar
la obra de otra persona
como hacerle bigotes a La Gioconda
pero que quedaran bonitos;
donde las mujeres sean sagradas
y los hombres caballerosos
donde el sexo sea un secreto
de dos amantes eternos,
y que hagamos un puente a la luna
con cristales semitransparentes
y un museo adorne sus muros;
un mundo con tanta fraternidad
que las rosas no tengan espinas;
un mundo sin horarios,
sin prisa alguna
un mundo donde
yo no los aburra
con lo largo de este poema,
que podría estar escrito,
en el lienzo colosal.
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