Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Su amor era en el lugar,
en el tiempo,
reflejado estaba en el mar,
en suaves vientos,
en las noches serenas,
en las mañanas claras,
en mis sentimientos.
No se podía ocultar
ni entre sus penas
ni entre sus llantos
de amor eterno,
pues no sabía cuántos,
ni cómo, eran mis sueños;
un sabor especial tenía dentro,
una mirada clara
de ojos negros,
una sonrisa brillaba
en sus labios secos
De amores iban vestidos
aquellos recuerdos
que se llenaron de olvidos
en el mar y el cielo,
de amores supe callarme,
pues creía que me amabas,
y entre sueños y verdades,
sin perder nunca la calma,
nacieron mil firmamentos,
mil crepúsculos sin alba,
mil razones, mil tormentos,
y mil y una esperanza.