Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recuérdame, no por los besos que nos dimos,
ni por las miradas que tantas veces nos echamos,
ni siquiera por cuando te tuve entre mis brazos
y mis manos te llenaban de caricias y de mimos;
no quiero que me recuerdes por aquellos pasos
que juntos los dos, muy felices recorrimos,
ni por las promesas de amor que nos hicimos
poco antes de que tuviésemos que separarnos.
Recuérdame, si así lo consideras,
porque fui el hombre que más te amó,
que por ti mi cielo se iluminó
bajo el ardiente hielo de mis quimeras.
Solo recuerda aquella primavera
cuando nuestras miradas cruzamos llenas de amor,
cuando nuestros cuerpos compartieron su calor
y tu voz y mi voz oímos por vez primera.
Recuérdame como si nunca me hubieses conocido,
que yo te recuerdo
desde el primer momento que nos vimos.