Esclavo del deseo

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"

MENDIGO DEL DESEO
Intenté ya olvidarte de mil modos,
entre copas de vino y los placeres
no encontré, te confieso en diez mujeres,
la pasión que tú emanas por los poros.

Te superan en ser de sangre fresca,
porque la tuya siempre está caliente
se contrapone mi pasión ardiente,
esperando por ti, quien más ofrezca.

Mi error fue no dejar que en los burdeles,
des rienda suelta a la concupiscencia
haciendo con tu vida cuanto quieres.

En mi esfuerzo por torcer tú destino
perdí otra vez, y quedo condenado,
a ser por el deseo, tu mendigo.

Ramiro Ponce P.


 
Última edición:
Bellas letras llenas de deseo y suave melancolía.

Nunca un clavo saca otro, a lo mucho solo hace mas huecos...Cada amor cuando termina merece un luto y un tiempo de respeto, asi sana el corazón y seremos libres de amar sin miedo.

Un abrazo enorme.
 

MENDIGO DEL DESEO

Intenté ya olvidarte de mil modos,

entre copas de vino y los placeres

no encontré, te confieso en diez mujeres,

la pasión que tú emanas por los poros.


Te superan en ser de sangre fresca,

porque la tuya siempre está caliente

se contrapone mi pasión ardiente,

esperando por ti, quien más ofrezca.


Mi error fue no dejar que en los burdeles,

des rienda suelta a la concupiscencia

haciendo con tu vida cuanto quieres.


En mi esfuerzo por torcer tú destino

perdí otra vez, y quedo condenado,

a ser por el deseo, tu mendigo.




Hermosas letras! Llenas del deseo y de mucha pasión. Un gusto leerte
 

MENDIGO DEL DESEO

Intenté ya olvidarte de mil modos,

entre copas de vino y los placeres

no encontré, te confieso en diez mujeres,

la pasión que tú emanas por los poros.


Te superan en ser de sangre fresca,

porque la tuya siempre está caliente

se contrapone mi pasión ardiente,

esperando por ti, quien más ofrezca.


Mi error fue no dejar que en los burdeles,

des rienda suelta a la concupiscencia

haciendo con tu vida cuanto quieres.


En mi esfuerzo por torcer tú destino

perdí otra vez, y quedo condenado,

a ser por el deseo, tu mendigo.



Magistral manera de trazar en forma erótica tan espléndida inspiración. Recibe mi admiración con estrellas y reputación, de tu amigo A.G.
 

MENDIGO DEL DESEO

Intenté ya olvidarte de mil modos,

entre copas de vino y los placeres

no encontré, te confieso en diez mujeres,

la pasión que tú emanas por los poros.


Te superan en ser de sangre fresca,

porque la tuya siempre está caliente

se contrapone mi pasión ardiente,

esperando por ti, quien más ofrezca.


Mi error fue no dejar que en los burdeles,

des rienda suelta a la concupiscencia

haciendo con tu vida cuanto quieres.


En mi esfuerzo por torcer tú destino

perdí otra vez, y quedo condenado,

a ser por el deseo, tu mendigo.



todos hemos sido presas alguna vez, abrazos
 

MENDIGO DEL DESEO
Intenté ya olvidarte de mil modos,
entre copas de vino y los placeres
no encontré, te confieso en diez mujeres,
la pasión que tú emanas por los poros.

Te superan en ser de sangre fresca,
porque la tuya siempre está caliente
se contrapone mi pasión ardiente,
esperando por ti, quien más ofrezca.

Mi error fue no dejar que en los burdeles,
des rienda suelta a la concupiscencia
haciendo con tu vida cuanto quieres.

En mi esfuerzo por torcer tú destino
perdí otra vez, y quedo condenado,
a ser por el deseo, tu mendigo.


Espero te guste recordar este soneto de amor que he disfrutado .

Placer leerte
Un abrazo

Alfonso Espinosa
 
Hay amores que marcan nuestra vidas; está poesía habla de ello.

Como siempre, un placer pasarme por estos holgados caminos de su inspiración.
¡gracias por dejarnos escuchar esa voz musicalizada y henchida de amor que lleva dentro a través de su poesía!
Un abrazo grande:
Darío.


MENDIGO DEL DESEO
Intenté ya olvidarte de mil modos,
entre copas de vino y los placeres
no encontré, te confieso en diez mujeres,
la pasión que tú emanas por los poros.

Te superan en ser de sangre fresca,
porque la tuya siempre está caliente
se contrapone mi pasión ardiente,
esperando por ti, quien más ofrezca.

Mi error fue no dejar que en los burdeles,
des rienda suelta a la concupiscencia
haciendo con tu vida cuanto quieres.

En mi esfuerzo por torcer tú destino
perdí otra vez, y quedo condenado,
a ser por el deseo, tu mendigo.


 
Excelente soneto lleno de vigorosa pasión, su temática me recuerda aquello del cazador cazado. Siempre un placer disfrutar de tu fina inspiración.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba