Isidoro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre me éstas adulando
con palabras de cristal,
maceras, ego de umbral
¡A enredarme delirando!
Algo esconde quien me lame,
quizás por vergüenza ajena
mendigando con la pena...
¡Que por mis sueños te llame!
Y aquella mañana fría,
cuando menos lo esperaba,
comprobé que ya no estaba...
¡Espantaste mí alegría!
Se cansó mí amor, y tanto...
De mi infante altanería,
espejismo a boberia...
cosido eterno a tu manto.
Como epitafio te exclamo,
madre: ¡Jamás me has querido!
ahora que mi amor, se ha ido...
tus caricias por reclamo.
¡Es tarde y has puesto el punto!
Era feliz con mi amor,
y tu furtivo rencor...
sin inhumar...¡Soy difunto!
ISIDORO GÓMEZ GONZÁLEZ
-REGISTRADO-
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS-
-TO-1999-2034-256-1780/jccm@.com-
Última edición: