Rosa de la Aurora
Poeta que considera el portal su segunda casa
ME ENSEÑASTE A SER OTOÑO...
Me profesaste lo hermoso del otoño
cuando nos une en nuestro lecho,
que las hojas son sensuales
si las estremeces en mi cuerpo.
Me enseñaste que un árbol es un techo
bajo el cual brindamos con besos,
entre suaves notas que ondulan mi seno,
con tus caricias
Latidos sedientos.
Me mostraste el manantial de tus acentos
que calaron hondo sin proponérmelo
y así, muy despacio,
tasé en tus ojos la estación del universo.
Trazando un camino con ansias a nuestros deseos,
sobre el vibrar apasionado de tu pecho,
desgarrando suspiros para nunca olvidarte
y seguirte amando en cada otoño,
bajo este mutable frío,
por derecho.
::. Un beso y un abracito con ternura.