Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Las nubes chorrean sobre los cerros haces de luces pálidas,
algunos parecen sonreír solapadamente,
rostros impávidos y confusos vuelan,
otros más atentos aterrizan entre polvo y asfalto.
así son las tardes entre los edificios,
entre las llantas y los letreros;
yo me pierdo, también confundido
porque las calles se me hacen laberintos.
Pienso entonces en buscarla,
en tantos ojos, en tantas sonrisas,
ninguna es mía, ninguna es suya,
pero me basta con imaginarla.
quisiera distraerme, enloquecer,
perder el sentido, la razón,
o al menos buscar a esa amiga
que me abrazará entre tierra y lirios blancos.
Estoy seguro entonces
que así podré olvidarte.
algunos parecen sonreír solapadamente,
rostros impávidos y confusos vuelan,
otros más atentos aterrizan entre polvo y asfalto.
así son las tardes entre los edificios,
entre las llantas y los letreros;
yo me pierdo, también confundido
porque las calles se me hacen laberintos.
Pienso entonces en buscarla,
en tantos ojos, en tantas sonrisas,
ninguna es mía, ninguna es suya,
pero me basta con imaginarla.
quisiera distraerme, enloquecer,
perder el sentido, la razón,
o al menos buscar a esa amiga
que me abrazará entre tierra y lirios blancos.
Estoy seguro entonces
que así podré olvidarte.