Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
MI SEÑORA ( POEMA DE AMOR EN GÓTICO).
Te veo yacer señora de mi vida,
has dejado un hueco tan grande,
entre mi memoria y tu ausencia,
mi mundo, nuestro mundo,
aquel que forje para ti escrito,
con sangre fresca de mi sentimiento.
Pasa el tiempo y no cura este lamento,
ni el olvido ni los días que me regalan primaveras,
las noches son inviernos perpetuos,
que me castigan y hace que se abra,
mi alma en una herida tan grande,
que cabrían todos tus besos.
Apelo a su Dios y a tus demonios,
te quiero viva y sin alas que te lleven,
mas lejos de mis brazos de las puntas de mis dedos,
te quiero cantar en siniestro, gregorianos de muerto,
impasible movimiento, que retuerce las odas de mi lamento,
entre alabastro y antesala de inframundo, te callo.
Maldigo tu decisión y a ellos, seres superiores,
de un ecosistema subterráneo, donde las miradas,
no ven más lejos del humo y de sus hogueras,
cuerpos que se chamuscan con las lenguas arrancadas,
amaste más tu otro lado, el que desgarro con mi odio,
que el quedarte a mi lado, escuchando como te lato.
Horca que aprieta mi futuro, dentro de un patíbulo,
sin paredes, con espacio etéreo, me bajo de su madera,
doy un salto y a la soga le juro, que muero en este momento,
que partiré tu universo en dos con mis manos desnudas,
que dejare a un lado a tus demonios y al otro sólo a ti,
desnudare a sus reyes y reinos, seré por ti, tu único amo.
Te veo yacer señora de mi vida,
has dejado un hueco tan grande,
entre mi memoria y tu ausencia,
mi mundo, nuestro mundo,
aquel que forje para ti escrito,
con sangre fresca de mi sentimiento.
Pasa el tiempo y no cura este lamento,
ni el olvido ni los días que me regalan primaveras,
las noches son inviernos perpetuos,
que me castigan y hace que se abra,
mi alma en una herida tan grande,
que cabrían todos tus besos.
Apelo a su Dios y a tus demonios,
te quiero viva y sin alas que te lleven,
mas lejos de mis brazos de las puntas de mis dedos,
te quiero cantar en siniestro, gregorianos de muerto,
impasible movimiento, que retuerce las odas de mi lamento,
entre alabastro y antesala de inframundo, te callo.
Maldigo tu decisión y a ellos, seres superiores,
de un ecosistema subterráneo, donde las miradas,
no ven más lejos del humo y de sus hogueras,
cuerpos que se chamuscan con las lenguas arrancadas,
amaste más tu otro lado, el que desgarro con mi odio,
que el quedarte a mi lado, escuchando como te lato.
Horca que aprieta mi futuro, dentro de un patíbulo,
sin paredes, con espacio etéreo, me bajo de su madera,
doy un salto y a la soga le juro, que muero en este momento,
que partiré tu universo en dos con mis manos desnudas,
que dejare a un lado a tus demonios y al otro sólo a ti,
desnudare a sus reyes y reinos, seré por ti, tu único amo.
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