No cabes mi eterno lecho
con despedidas siempre latentes.
Ni manches mi lápida
con preguntas que no pude hacerte.
Allá, donde la vida
quedóse en segundo plano
y los días son noches,
y las noches tinieblas.
Allí, allí descansará mi pasado vano.
Allá, donde los montes de nubes
son célebres ciudadanos,
y el Sol el gran alcalde,
y volar el único recado.
Allí, allí pasearé a paso sosegado.
Allá, donde la verdad se oculta
entre de sentimientos el manto,
y baila con nombres notorios,
y canta con el mío.
Allí, allí estaré siempre cobijado.
con despedidas siempre latentes.
Ni manches mi lápida
con preguntas que no pude hacerte.
Allá, donde la vida
quedóse en segundo plano
y los días son noches,
y las noches tinieblas.
Allí, allí descansará mi pasado vano.
Allá, donde los montes de nubes
son célebres ciudadanos,
y el Sol el gran alcalde,
y volar el único recado.
Allí, allí pasearé a paso sosegado.
Allá, donde la verdad se oculta
entre de sentimientos el manto,
y baila con nombres notorios,
y canta con el mío.
Allí, allí estaré siempre cobijado.