Xoel Errante
Poeta fiel al portal
Hoy han venido a tocar a mi puerta, imaginé que serían los predícadores que a menudo pasan por aquí con sus cosas, pero no, hoy eran dos agentes policíacos, uno de ellos me puso su placa en la nariz, me pareció ver el nombre del agente García
-Queremos hacerle unas preguntas señor Ruiz, sentenció el agente García.
-¿En qué puedo servirles agentes?, pero pasen, tomen asiento. Pude ver de reojo como el otro agente trataba de penetrar con la mirada las paredes de la habitación y miraba atento todo el mobiliario.
-Usted denunció la desaparición de su esposa ¿no es así, señor Ruiz? ¿cuándo fue la ultimas vez que la vio?
-El domingo salió a misa y de ahí me comentó que pasaría a ver a su madre, que vive a unas cuantas calles de aquí, serían como las ocho de la mañana y desde ese momento no la he visto (sollocé amargamente, las lágrimas corrían abundantes sobre mis mejillas); perdón, lo siento, hace dos meses que no la veo ¡la extraño tanto...!, ¿pero gustan un café y unos bocadillos? ellos contestan al momento que sí (los polis nunca desprecian la comida gratis... pienso para mis adentros).
Así que sirvo dos tazas de café y abro el frigorífico para sacar el paté de hígado de pato y ahí esta de el rostro de mi mujer, mirándome con esa mirada fría y muerta... jajaja.
Espero no me descubran...
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