LuKaS
L'enfant terrible
La tormenta necesita la mirada
para decir que ama al cielo con locura;
el viento seductor con sus caricias
moldea de la piedra su figura.
El cosmos se une con la tierra
en un telar de lágrimas saladas:
cristales clandestinos,
el halo de un cometa,
el haz de su marca apresurada
como lluvia de estrellas fugaces
(luciérnagas estelares
que vienen a encenderle velas
al bosque sagrado del universo);
y yo, que pequeño me siento,
como un grano de sal
a la orilla del mar
entre la arena y el oleaje;
pero aun así te amo;
juro que te amo
con la fuerza infinita
del amor por las estrellas,
tan distantes y deseables
que mis manos no comprenden
como no pueden tocar
su figura celestial
aun teniéndola en mis ojos
Última edición:
::