Vital
Poeta veterano en el portal
Era una niña
sin comprender
el dolor de su mirada,
era como oscuro amanecer,
titilando cual medrosos candiles,
en los cielos apagados de sus ojos.
Como uvas sin granar en viña abandonada.
Más su inocencia notificaba,
que ella no era responsable
de tan pecaminosa mancha,
arruga que teme la plancha,
como al viento desfavorable
porque sufría el ser violada.
Era tan solo su angelical y pequeña alma,
que seducía la paz de la conciencia
por amar perdonando en silencio
al verdugo enardecido y necio
que desvestía con violencia
desnudando su calma.
¡Blanca inocencia!
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