Quisiera que algún día,
cuando alguien lea sin prisa
mis palabras,
reconozca en mi gesto dolorido
su mismo dolor
cuando alguien a quién ama,
no le ama,
que perciba que mis dudas
son las mismas
que atormentan sus mañanas,
que mis odios
son de sobra conocidos
por el fuego en que se abrasan,
que sus miedos
son grilletes que atenazan mi garganta,
que yo soy él,
que no está sólo,
que si quiere navegar,
no muy lejos hay un barco
con el que puede encontrar
otra clase de alegría,
otra forma de mirar,
otro cielo y otro sol,
otras ventanas al mar,
otros amores al viento,
otras lágrimas sin sal,
un mundo sin persamiento
y muchas olas de paz...
Que ese barco está muy cerca,
sólo tiene que buscar
al lado del corazón
fondeado en la verdad
cuando alguien lea sin prisa
mis palabras,
reconozca en mi gesto dolorido
su mismo dolor
cuando alguien a quién ama,
no le ama,
que perciba que mis dudas
son las mismas
que atormentan sus mañanas,
que mis odios
son de sobra conocidos
por el fuego en que se abrasan,
que sus miedos
son grilletes que atenazan mi garganta,
que yo soy él,
que no está sólo,
que si quiere navegar,
no muy lejos hay un barco
con el que puede encontrar
otra clase de alegría,
otra forma de mirar,
otro cielo y otro sol,
otras ventanas al mar,
otros amores al viento,
otras lágrimas sin sal,
un mundo sin persamiento
y muchas olas de paz...
Que ese barco está muy cerca,
sólo tiene que buscar
al lado del corazón
fondeado en la verdad