Sé que la vida te ha desarmado muchas veces
pero que sabes que lo que no mata engorda,
que un error es un acierto
y que te asomas y ves astros en el café
aunque pienses que parezcas idiota.
Yo he dejado atrás al negro horizonte
de frías señales y futuros innombrables
y he acudido a la orilla del río
para poblarla de árboles con nombre.
Quédate con los besos de los igneos caminos
y las cuestas ascendentes,
con los bellos caballos
y las ganas de verme;
mucho habrá de mundo
si te paras en las cosas escondidas
con tregua y con pausa,
dicen los amigos de la trinchera
que no hay guerrero
que voya cometiendo la vida sin errores.
...
Última edición: