Eduardo Montesinos
Poeta recién llegado
Acudo preocupado,
cuando parece todo perdido,
acudo con mi bolígrafo
y dejo a la tinta su oficio.
Desahogo mis quereres
como quien vacía un vaso,
desayuno desgracias
y ceno vinos amargos.
Laberintos por los que vago,
me dejan como tú, desesperado.
Quiéreme, tócame, ámame,
ser tuyo por siempre,
que no vuelva el amanecer.
La realidad es muy distinta
a los deseos que crea este ser.
Vivir para ver,
luchar por sobrevivir,
vivir sin querer.
Ilusiones rotas
como cristales al caer,
mil barcos a popa
luchando por valer.
Parece ser,
que el amor se esfumó,
por ventanas
que no cerró tu corazón,
y ahora buscar una razón,
para no seguir el camino
que tanto provocó
el elixir de mi febril,
y ¿Por qué reír?
si mi todo se fue
y nada queda por venir.