LuzGomes
Poeta recién llegado
El daguerrotipo
¡Insolente y petimetre matarife!
Dejaste la impúber guajira exangüe
Regada de láudano al punto de quedar carcomida
El sable que ella lleva al pecho
Denuncia el cuanto marcial quedó su corazón,
Hoy camina oliendo a benjuí nuevo en el aire,
La inusitada mujer que camina por el páramo de la tristeza
Y duerme al relente en su catre de seda.
Los verdugos conniventes de su muerte, seres despreciables,
Están en la ubicuidad de sus pensamientos
Y ni la intemperie los apaga.
Pobre macerada que procura su inhumación
Precoz en cada rincón
Tiznada criatura de Díos
Ya se denotan tus fuegos-fatuos
Y la postración antevé tu espectro
Recaigan sus preces para que pueda descansar en paz
In Un poeta y seis musas, Trujillo, Perú. 2007
¡Insolente y petimetre matarife!
Dejaste la impúber guajira exangüe
Regada de láudano al punto de quedar carcomida
El sable que ella lleva al pecho
Denuncia el cuanto marcial quedó su corazón,
Hoy camina oliendo a benjuí nuevo en el aire,
La inusitada mujer que camina por el páramo de la tristeza
Y duerme al relente en su catre de seda.
Los verdugos conniventes de su muerte, seres despreciables,
Están en la ubicuidad de sus pensamientos
Y ni la intemperie los apaga.
Pobre macerada que procura su inhumación
Precoz en cada rincón
Tiznada criatura de Díos
Ya se denotan tus fuegos-fatuos
Y la postración antevé tu espectro
Recaigan sus preces para que pueda descansar en paz
In Un poeta y seis musas, Trujillo, Perú. 2007
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:: Gracias por los minutos de lectura.