Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
La mañana es una niña
con luengas trenzas de sol,
una zagala es la aurora
con el pelo salpicado
de luceros;
desayuna arrellanada
en la estampa de una nube,
enciende con su belleza
lozana las longitudes
que van andando las horas.
II
Las estrofas trasnochadas
de los bardos
no percibieron su encanto,
extasiados
por los brillos de oropel
que viste la meretriz
de las lentejuelas cuánticas;
dedicando a ella todas
sus sensuales poesías,
y quedando con el numen
apagado
al momento de mostrarse
la chiquilla
con sus coletas de luz.
III
Las avecillas le saltan
al semblante,
tatuándole una sonrisa
de gorjeos.
Ya no llora esa chiquilla
sus lágrimas de rocío,
ha salido
al patio para jugar
con las hadas del edén,
las flores y mariposas.
Combinación de versos de ocho y cuatro sílabas.
Copyright © Derechos reservados ®
25 Febrero 2011
Última edición: