Wiccambar
Poeta adicto al portal
No eres importante para nadie
lo descubrí ayer,
días sin verme, tiempo sin verme,
pensé, alguien preguntará por mí,
alguien dirá
¿dónde estará aquella mujer que tomaba vino todos los días?
aquella que parecía se embriagaba todas las
noches desde que su vida dejó de ser sueño.
Pensé que era importante,
pues muchos me mostraban su cariño
cuando amaba las locuras de sus inseguridades,
pero no es así,
llegué y pensé alguien preguntará por mí
pero todo los buenos momentos desaparecen en las falsedades.
Supe de la falsedad de los amigos,
de la hipocresía de la familia,
los pactos con el universo, fue mentira el amor.
Cuantas veces pregunté
cuantas veces pensé
cuantas veces creí
que eran reales las palabras de tú
cariño imaginario.
Entiendo hermano,
entiendo que nada es real,
yo también caigo en las trampas del diablo,
creo, amo, odio y finjo que te quiero amigo.
Pero despierto un día y descubro que no soy tú amiga
sólo una más en el camino y tengo que sobrevivir.
Lamento mucho que mi amistad igual
a la tuya no sea real, pero entiendo,
entiendo que hay que fingir para sobrevivir en el amor y la vida.
Yo también te quiero
pero no creas que ignoro la verdad que ocultas,
no creas que no sé cuánto vale tú amistad,
pues vales lo mismo que yo para ti.
Para que fingir o ser reales
sí nunca se puede mostrar tú realidad y la mía.
lo descubrí ayer,
días sin verme, tiempo sin verme,
pensé, alguien preguntará por mí,
alguien dirá
¿dónde estará aquella mujer que tomaba vino todos los días?
aquella que parecía se embriagaba todas las
noches desde que su vida dejó de ser sueño.
Pensé que era importante,
pues muchos me mostraban su cariño
cuando amaba las locuras de sus inseguridades,
pero no es así,
llegué y pensé alguien preguntará por mí
pero todo los buenos momentos desaparecen en las falsedades.
Supe de la falsedad de los amigos,
de la hipocresía de la familia,
los pactos con el universo, fue mentira el amor.
Cuantas veces pregunté
cuantas veces pensé
cuantas veces creí
que eran reales las palabras de tú
cariño imaginario.
Entiendo hermano,
entiendo que nada es real,
yo también caigo en las trampas del diablo,
creo, amo, odio y finjo que te quiero amigo.
Pero despierto un día y descubro que no soy tú amiga
sólo una más en el camino y tengo que sobrevivir.
Lamento mucho que mi amistad igual
a la tuya no sea real, pero entiendo,
entiendo que hay que fingir para sobrevivir en el amor y la vida.
Yo también te quiero
pero no creas que ignoro la verdad que ocultas,
no creas que no sé cuánto vale tú amistad,
pues vales lo mismo que yo para ti.
Para que fingir o ser reales
sí nunca se puede mostrar tú realidad y la mía.