danie
solo un pensamiento...
'Confía en que la historia juzgará los acontecimientos y que
nunca tendrás que avergonzarte de lo que hizo tu padre. De
ninguna manera te conviertas en una de esas personas que
critican pero no llevan hasta el final sus acciones. Esas
personas son hipócritas -- débiles-- , inútiles que no tienen
la fuerza para reconciliar sus creencias con sus actos. Te
deseo valor. Mantente firme en la creencia de que la vida es
maravillosa. Se positivo y confía en que la revolución siempre
triunfará'
Extracto de la última carta que Valery Sablin dirigió a su hijo poco antes de su ejecución.
Valery Sablin, estaba comprometido con la causa del comunismo. Su intención era provocar una revolución política en la URSS con el objetivo de derrocar a la burocracia estalinista y restaurar un auténtico régimen de democracia leninista soviética.
Krasny Oktyabr
Oktubre rojo
Fuego en la mirada refleja el manto rojo, inadvertida para los enviciados tiranos de un cruel mandato, temor no sienten son los laureles del poder: emparedaros entre muros sólidos de la caliza y el cemento se encuentra el temor, ellos sin temor ya son presas de la plebe, esa masa grana que decapita a los burócratas demagogos con el mismo filo de sus propias ballestas y en una efigie enarbolada, entre limbo y la arena surgen las manos desterradas y ensangrentadas por el tiempo.
Altas cadenas soberbias y prefectas quimeras de un halo de proeza, utopía irreverente por el fulgor de los alaridos de los tótems de piedra ¡Romper esas cadenas con el cantico escarlata que pinta los muralla de la opresión! Es la meta, mientras las botas mesnadas marchan con la ballesta incrustada en los vientres de nuestros hijos, toneladas de concreto acallan la voz de cientos de inocentes y un solo grito desterrado de la tierra en la letanía de la sangre derramada.
Mazmorras de huesos corroídas por la vidorria del tiempo.
Oktubre en llamas, mantos de ardientes ráfagas sofocando este cuerpo desgarrando un grito desde la garganta de la libertad, opresores ofuscados caen doblegados por el garrido mazo de hierro, el micrófono de la voz enfrentando al clericó romano sin autoridad por la diáfana que refleja el hambre del poblado.
¡Octubre no! No acatamos tu potestad, es nuestro Oktubre, es nuestro anhelo y nosotros los súbditos decidimos como se debe llamar.
Rey Patricio y su ímpetu en las letras al rojo vivo esperando la revuelta de maza iracunda con ansias de sed por la cabeza de la dictadura caída. Oktubre grita el pueblo con las antorchas consumidas, mientras el autócrata espera en su trono la sensatez del juicio oligarca que tanto consumió su labrado indigno. Tu octubre prende fuego las banderas demócratas, mi Oktubre es un grito subversivo
Soy insurrecto hasta morir y Oktubre es el emblema de mi fe