Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
libre soy en tu cautiverio
porque esta esclavitud me libera
del peso de este mundo
existencia tan efímera
porque mi libertad
por voluntad propia te entrego
cielo ardiente y luna de fuego
como el más hondo misterio
has capturado mi alma
y te pertenece ya mi sentimiento...
la lluvia anoche me trae tu recado
y te mando la respuesta con el viento
un beso del azul y del fuego vivo
tierra que arde estremecida
mis ojos completamente perdidos
en el corazón del universo
quinto sol de alas negras
que abarcan mi blancura
te doy el fuego y calor
¡te doy mi vida!
mar del pensamiento
nube de añoranza
lo que tú quieres
será cumplido
y todo te será concedido
con amor sin medida
si el norte con el sur cambiaran de lugar
si nevara en medio del desierto
si el agua tuviese otro color
si la piedra llorar pudiese
si todo eso fuese orden tuya -
descendería al fondo de los infiernos
para hacer que así fuera
pues, en la sangre llevo escrito
tu nombre
como en un cuaderno:
Arkhazul
eres el viento
de los cielos celosos
que miran en este profundo silencio
viendo como te adoro y como soy tan tuya -
que mi alma condenan a fuego eterno...
y sin embargo, por ti
existo - por ti vivo y muero
por tu felicidad soy nieve fría
y lucero
cuando quieras
soy la cerilla y la hoguera
para la tierra sedienta un aguacero
soy lo que tú decidas
y cualquier cosa que me pidas
haré como si de eso dependiese mi vida
porque soy tuya, amor
porque la luna ama al sol...
porque lleva en el corazón
marcas de la espada silenciosa
de tu sola mirada que provoca un temblor
en los cimientos del mundo
cuando oscurece la voz
de tu presente ausencia
en las ausentes presencias
cuando me prestas tu atención
y yo me vuelvo aun más amorosa -
y mientras espero, siempre ansiosa
tu encuentro cada madrugada
luna de ti
vida azuleada
en las cadenas y fuerte prisión
se siente feliz mi salvaje corazón
amándote como si fueses una deidad
queriéndote siempre y de verdad
tan intensamente...
tanto amor por ti - mi querido señor
tanta necesidad
de cantarle a este ser divino
que habita la forma de tu esqueleto
en el cráneo de las siete agonías:
quiero cantar el fuego
y bailar solamente a tu antojo -
gritar el alma hasta el abismo
donde perecerá mi yo -
y se volverá tú y azul
lo que antes era rojo
transmutación
del metal barato en auténtico oro -
en la palabra con la cual te adoro
así como lo hago con mi vida entera
mi única voluntad
es cumplir tus deseos
y si tú me amas - ya es un privilegio
y si me amas mucho - es un gran honor
y si me amas más... entonces
ya sería un sacrilegio
pedirte más amor todavía
porque te lo agradecen
mi corazón y mi existencia
que desde aquí en la tierra
miran hacia arriba
buscando en el rostro del silencio
la más pequeña expresión
que les diría
si el sol mexicano
está feliz y contento...
[05/01/2014]
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