Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Lo mejor será que tú y yo
no nos conozcamos,
y demos vueltas,
perdidos,
en los arreboles
que pinta la timidez
en las mejillas de las tardes.
Será mejor así,
supongo.
Será mejor que tú y yo
no nos conozcamos,
y evitemos así la envidia
que pueda carcomer
a otras almas
por el amor que pudiera,
como fuego abrasador,
arder en nuestros pechos.
Será mejor así,
supongo.
Será mejor que tú y yo
no nos conozcamos,
y dejemos que surjan
alegres las sorpresas,
por entre las flores,
por entre miradas,
por entre los besos.
Sí, será mejor así:
dejarlo todo en un sueño.
Será mejor que tú y yo
no nos conozcamos
y arrebatemos a la vida
un amor inconcluso,
sin empezar,
sin descubrirse;
dejar que pase el tiempo
y que la suerte teja
los hilos solos,
fútiles,
parcos
de los deseos.
no nos conozcamos,
y demos vueltas,
perdidos,
en los arreboles
que pinta la timidez
en las mejillas de las tardes.
Será mejor así,
supongo.
Será mejor que tú y yo
no nos conozcamos,
y evitemos así la envidia
que pueda carcomer
a otras almas
por el amor que pudiera,
como fuego abrasador,
arder en nuestros pechos.
Será mejor así,
supongo.
Será mejor que tú y yo
no nos conozcamos,
y dejemos que surjan
alegres las sorpresas,
por entre las flores,
por entre miradas,
por entre los besos.
Sí, será mejor así:
dejarlo todo en un sueño.
Será mejor que tú y yo
no nos conozcamos
y arrebatemos a la vida
un amor inconcluso,
sin empezar,
sin descubrirse;
dejar que pase el tiempo
y que la suerte teja
los hilos solos,
fútiles,
parcos
de los deseos.