Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay veces que el corazón sin un solo dedo,
domina mi voluntad y manipula mi sentimientos,
hace desear estar junto a ti, aunque estemos lejos,
para decirte que te amo y ya no decírselo al viento.
Hay veces que no quisiera estar más en este cuerpo,
quisiera abandonar mi carne y cada uno de mis huesos,
y así poder volar un día lejos, para poder estar junto a ti,
es que mi corazón necio, no entiende que ya te perdí.
Hay veces que las heridas se cierran por un momento,
es ahí cuando descarada llegas a invadir mi pensamiento,
y me impregnas de nuestras escenas de amar tan hermosas,
es como olvido que me clavaste tus espinas, mi querida rosa.
Hay veces que quisiera volar lejos, o me quisiera morir,
no sabes cuántas ocasiones se lo he pedido al azul cielo,
porque es la única manera que veo para dejar de sufrir,
más no puedo emprender el vuelo, y sin ti, tengo que vivir...
domina mi voluntad y manipula mi sentimientos,
hace desear estar junto a ti, aunque estemos lejos,
para decirte que te amo y ya no decírselo al viento.
Hay veces que no quisiera estar más en este cuerpo,
quisiera abandonar mi carne y cada uno de mis huesos,
y así poder volar un día lejos, para poder estar junto a ti,
es que mi corazón necio, no entiende que ya te perdí.
Hay veces que las heridas se cierran por un momento,
es ahí cuando descarada llegas a invadir mi pensamiento,
y me impregnas de nuestras escenas de amar tan hermosas,
es como olvido que me clavaste tus espinas, mi querida rosa.
Hay veces que quisiera volar lejos, o me quisiera morir,
no sabes cuántas ocasiones se lo he pedido al azul cielo,
porque es la única manera que veo para dejar de sufrir,
más no puedo emprender el vuelo, y sin ti, tengo que vivir...