ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anoche sentí morirme
de pronto me vi sin ella
enloquecido comencé
a llorar y a buscarla
desconcertado miraba
al cielo e imploraba
para que volviera.
Y de pronto las estrellas
también se habían fugado
no existían más flores
árboles, aves y ríos
todos desaparecidos
y yo más sólo, sin ella
De pronto creía mirarla
entre nostalgia y alegría
como loco hacia ella
corría, corría, no, volaba
mi corazón fuerte latía
pues creía que la tenía.
¡Oh¡ decepción la mía
pues abrazaba la nada
maldita sea esta fiebre
del desierto, donde ando
buscándote sediento
bajo ese implacable sol
que de nostalgia siento.
Mi afán de encontrarte
me hacía deambular
en ese cruel desierto
donde los incandescentes
rayos de tan brutal sol
como fuego de pasión
insatisfecha, quemaba.
No tenía noción del tiempo
los latidos del corazón
por el dolor disminuían
era mi sed de tenerla
la gran desesperación
de amarla y poseerla
lo que así me tenía.
De pronto sentí mucho frío
una luz angelical
por completo me invadió
pensé que era la muerte
un beso en los labios
que ese ángel me regaló
a hurtadillas
y la frase mágica
mi amor buenos días,
feliz navidad
me devolvió la vida
¡Bendita pesadilla¡
de pronto me vi sin ella
enloquecido comencé
a llorar y a buscarla
desconcertado miraba
al cielo e imploraba
para que volviera.
Y de pronto las estrellas
también se habían fugado
no existían más flores
árboles, aves y ríos
todos desaparecidos
y yo más sólo, sin ella
De pronto creía mirarla
entre nostalgia y alegría
como loco hacia ella
corría, corría, no, volaba
mi corazón fuerte latía
pues creía que la tenía.
¡Oh¡ decepción la mía
pues abrazaba la nada
maldita sea esta fiebre
del desierto, donde ando
buscándote sediento
bajo ese implacable sol
que de nostalgia siento.
Mi afán de encontrarte
me hacía deambular
en ese cruel desierto
donde los incandescentes
rayos de tan brutal sol
como fuego de pasión
insatisfecha, quemaba.
No tenía noción del tiempo
los latidos del corazón
por el dolor disminuían
era mi sed de tenerla
la gran desesperación
de amarla y poseerla
lo que así me tenía.
De pronto sentí mucho frío
una luz angelical
por completo me invadió
pensé que era la muerte
un beso en los labios
que ese ángel me regaló
a hurtadillas
y la frase mágica
mi amor buenos días,
feliz navidad
me devolvió la vida
¡Bendita pesadilla¡