César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay lugares insospechados lunas-
escondidas debajo de las alfombras donde pisan
y pisan ajenos/as
los/as filósofos/as (ni hablar de quienes les pagan)
Son lugares sin oxígeno vegetal.
Llenos de ruidos y sudores.
Vapor de agua entremezclado con orín
y caña clara mojando las avenidas rojas.
No son lugares infelices pese a todo.
Ni siquiera lugares iracundos
Pero con pistolas algún que otro grito local
pone amarillas las dos de la mañana.
Lugares extáticos como la muerte misma
en los que el sopor pelea contra la dignidad
y el estar despiertos/as es un desafío que se pierde/recupera al minuto
Encima, el velo multicolor de las alfombras
receptoras de pisadas
sobre los papagayos valientes
(ahora mismo veo dos de ellos volando hacia las montañas del norte)
(para quienes dicen que no queda la tecnología del papagayo)
(Dizque ahogada por las alfombras)
(en verdad los papagayos le rajan el tejido de red constrictora a las alfombras)
(son cuchillos de sueños)
(
¡¡y los hacen los niños!!
)
Desde tales sitios se escucha confusamente
la conversación de las/os que pisan fuerte
o más fuerte todavía
con sus zapatos sutiles como una bota empolainada
el dolor de las pisadas está ahogado con alucinógenos.
Los diálogos, triálogos, tetrálogos, pentálogos, multílogos
Son indescifrables ante la morena buenota de la tele
que nos envuelve el pensamiento con saliva
y nos convierte en los perros de Pavlov
Colorido sitio blanco en el que cuesta diferenciar
los conceptos
de las amenazas
Parece que hay un mundo lleno de técnica
encima de las alfombras
hasta abajo llegan ciertas migajas
No son desarmadas, interrogadas
porque no son verdaderamente vistas, escuchadas, oídas
tan solo usadas, consumidas desechadas.
No se ven desde arriba
los apresados y las apresadas
debajo de las alfombras
Arriba el cielo es de otros colores, seguramente
distinto a un cielo de alfombra
en tanto, en ese arriba, hombres y mujeres que no miran donde pisan,
se vanaglorian ante su técnica audaz, la maravilla
y pasean a sus cachorros por las avenidas.
¿Cuándo se ES,
cuando se piensa?
¿Cuándo se existe, cuando te das cuenta?
Entonces se medio es, apenas, y se medio existe
debajo de las alfombras.
¿Y NO HACE FALTA CIENCIA AUDAZ Y SUBVERSIVA
PARA ACABAR CON ESTO?
CIENCIA DISTINTA, CIENCIA
HASTA CON OTRAS LETRAS.
Enero y Técnica / 2014 / César Guevara