Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Acaso yo me pierda buscando los caminos
que nunca recorrieron las horas de mis días;
acaso fueran tantos, repletos de porfías,
que sólo fueron fuegos forjando desatinos.
Quizás tú me respondas guiando mis destinos
y quieras navegarme las largas travesías
que atraquen tus respuestas, al puerto de la mías,
y amarren tus bajeles, calmando remolinos.
Acaso tú me encuentres andando los senderos
que secos ya de barros, se llevan mis torturas
y puedas, ya sin dudas, abrirme tus veleros.
Quizás yo te regale dos bellos candeleros,
que cosan tus caminos a mis flojas costuras
y puedas vida mía, fundirte en mis calderos.
que nunca recorrieron las horas de mis días;
acaso fueran tantos, repletos de porfías,
que sólo fueron fuegos forjando desatinos.
Quizás tú me respondas guiando mis destinos
y quieras navegarme las largas travesías
que atraquen tus respuestas, al puerto de la mías,
y amarren tus bajeles, calmando remolinos.
Acaso tú me encuentres andando los senderos
que secos ya de barros, se llevan mis torturas
y puedas, ya sin dudas, abrirme tus veleros.
Quizás yo te regale dos bellos candeleros,
que cosan tus caminos a mis flojas costuras
y puedas vida mía, fundirte en mis calderos.