No me Chille

Rogelio Miranda

Poeta que considera el portal su segunda casa
5-2-2014 No me Chille

¡Ahora no me chille! ¿Has visto a las fieras llorando?
Por supuesto que nunca. Es cuando son más valientes.
Ellas miden sus fuerzas por el derecho de amar,
sin importarle en absoluto el tiempo o las horas.

¡Aprended de ellas! Se valiente en todo momento,
ataca primero mi querida Comadrita,
no le des tregua al contrario nunca. ¡Es cuestión de honor!
no sea, que por compasiva pierdas la batalla.

Defiende éso, de lo que eres dueña, aun con las garras,
no permitas arrebatártelo de las manos,
define cual fiera tus fronteras... ¡No está de más!
Los intrusos, que se abstengan a las consecuencias.

Sólo así, vivirás en paz dulce compañera,
rodeada de la ternura que el amor te obsequia.
¡Gracias a Dios! Que me envió de lejos a auxiliarte,
y protegerte como lo haría un padre con su hija.

Si en algo te ofendí, discúlpame por ésta vez.
Mediante el ejemplo rudo quería que aprendieras
a defenderte de la fuerza arrebatadora.
¡Y lo lograste! Por lo que me siento orgulloso.

Autor: Rogelio Miranda
 
Última edición:
Ser defensivo para no llorar un día. Consejo puede que frustrado como aprendizaje futuro, y presente.
El poema es de mucha calidad, a mi entender.
He disfrutado sobre esta percepción de la realidad que plasmada está.
Saludos compañero.
 
5-2-2014 No me Chille

¡Ahora no me chille! ¿Has visto a las fieras llorando?
Por supuesto que nunca. Es cuando son más valientes.
Ellas miden sus fuerzas por el derecho de amar,
sin importarle en absoluto el tiempo o las horas.

¡Aprended de ellas! Se valiente en todo momento,
ataca primero mi querida Comadrita,
no le des tregua al contrario nunca. ¡Es cuestión de honor!
no sea, que por compasiva pierdas la batalla.

Defiende éso, de lo que eres dueña, aun con las garras,
no permitas arrebatártelo de las manos,
define cual fiera tus fronteras... ¡No está de más!
Los intrusos, que se abstengan a las consecuencias.

Sólo así, vivirás en paz dulce compañera,
rodeada de la ternura que el amor te obsequia.
¡Gracias a Dios! Que me envió de lejos a auxiliarte,
y protegerte como lo haría un padre con su hija.

Si en algo te ofendí, discúlpame por ésta vez.
Mediante el ejemplo rudo quería que aprendieras
a defenderte de la fuerza arrebatadora.
¡Y lo lograste! Por lo que me siento orgulloso.

Autor: Rogelio Miranda

.


Es difícil amigo Rogelio, pero cómo ya te lo dije lo tomaré para saber que hago...Es con mi propia familia, pero debo de defender lo que por derecho es totalmente mío. Un saludo.
 
veo un tierno moemtno lleno de amor y apoyo, abrazos
5-2-2014 No me Chille

¡Ahora no me chille! ¿Has visto a las fieras llorando?
Por supuesto que nunca. Es cuando son más valientes.
Ellas miden sus fuerzas por el derecho de amar,
sin importarle en absoluto el tiempo o las horas.

¡Aprended de ellas! Se valiente en todo momento,
ataca primero mi querida Comadrita,
no le des tregua al contrario nunca. ¡Es cuestión de honor!
no sea, que por compasiva pierdas la batalla.

Defiende éso, de lo que eres dueña, aun con las garras,
no permitas arrebatártelo de las manos,
define cual fiera tus fronteras... ¡No está de más!
Los intrusos, que se abstengan a las consecuencias.

Sólo así, vivirás en paz dulce compañera,
rodeada de la ternura que el amor te obsequia.
¡Gracias a Dios! Que me envió de lejos a auxiliarte,
y protegerte como lo haría un padre con su hija.

Si en algo te ofendí, discúlpame por ésta vez.
Mediante el ejemplo rudo quería que aprendieras
a defenderte de la fuerza arrebatadora.
¡Y lo lograste! Por lo que me siento orgulloso.

Autor: Rogelio Miranda
 
5-2-2014 No me Chille

¡Ahora no me chille! ¿Has visto a las fieras llorando?
Por supuesto que nunca. Es cuando son más valientes.
Ellas miden sus fuerzas por el derecho de amar,
sin importarle en absoluto el tiempo o las horas.

¡Aprended de ellas! Se valiente en todo momento,
ataca primero mi querida Comadrita,
no le des tregua al contrario nunca. ¡Es cuestión de honor!
no sea, que por compasiva pierdas la batalla.

Defiende éso, de lo que eres dueña, aun con las garras,
no permitas arrebatártelo de las manos,
define cual fiera tus fronteras... ¡No está de más!
Los intrusos, que se abstengan a las consecuencias.

Sólo así, vivirás en paz dulce compañera,
rodeada de la ternura que el amor te obsequia.
¡Gracias a Dios! Que me envió de lejos a auxiliarte,
y protegerte como lo haría un padre con su hija.

Si en algo te ofendí, discúlpame por ésta vez.
Mediante el ejemplo rudo quería que aprendieras
a defenderte de la fuerza arrebatadora.
¡Y lo lograste! Por lo que me siento orgulloso.

Autor: Rogelio Miranda


bien logrado su poema, muy verídico lo que expresa en el, he disfrutado leyendo, que tenga buenas noches poeta.
 
Gracias Marián, por tan agradable visita. ¡Si supieras que lo escribí por ti!
motivado por tus constantes versos de desamor.

Te quiero,
Rogelio.


 

Gracias ministro oskuro, me llena de satisfacción tu agradable visita y tus comentarios.
Te felicito por tu nuevo perfil. Me gusta hablar con las personas cara a cara.

Saludos,
Rogelio.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba